El sueño del bebé. Parte I
"¿Duerme ya del tirón?"
Hace ya muchos años que se sabe que los bebés se despiertan durante cortos periodos de tiempo durante la noche, sin que los padres lo sepan, incluso durmiendo solos en su cuna. Algunos bebés simplemente se vuelven a dormir, y otros, tal vez más sensibles, “hacen notar” su petición de contacto con sus padres. No se trata de un signo de inmadurez o tozudez, ni de un intento de manipulación de los padres, sino que necesitan saber que no están solos. De hecho, a pesar de que los críos pueden ser condicionados a dormir solos durante periodos largos de tiempo (cumpliendo la creencia popular de que deben dormir durante la noche), el hecho es que no han estado diseñados para ello y, en consuencia, se resisten por su propio bien biológico y psicológico. Son las expectativas de los padres las que conducen a interpretar el comportamiento infantil de manera muy distinta.
La sociedad nos hace creer que los bebés “normales” duermen durante toda la noche desde su segundo mes de vida; las investigaciones indican que esto es más bien una excepción que una regla.
En un congreso de la Asociación Americana para el Avance Científico, se comentó la relación física entre los niños con problemas de estrés y las disfunciones de personalidad en la edad adulta. Los niños que se dejan solos para dormir y no se toman en brazos para confortarlos pueden crecer con desordenes postraumáticos y problemas de personalidad, dijo el Dr. Michael Commons de la Escuela Médica de Harvard, según un estudio realizado por él y sus colegas. La idea de que los bebés necesitan contacto físico no es innovadora. Por eso, cada vez se dejan menos que lloren a sus anchas (para ensanchar pulmones, como decían las abuelas). Pero estos investigadores dijeron que se está empezando a encontrar evidencias de cambios físicos cerebrales causados por el estrés durante la infancia.
"Para un bebé, dormir solo es muy estresante. Lo vemos claramente porque los bebés lloran." Los científicos han encontrado niveles mucho más elevados de la hormona del estrés, la cortisona, en bebés que lloran. El Dr. Commons sugiere que la constante exposición al cortisol en la infancia, causa daños físicos en el cerebro. "Estos cambios son reales y no desaparecen con el tiempo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario